Cuando alguien pide presupuesto para un vuelo con dron, casi siempre pregunta por el aparato y por la cámara. Es una pregunta razonable, pero incompleta: el aparato lo compra cualquiera. Lo que distingue un trabajo de otro es quién lo planifica, con qué criterio y qué pasa el día que la operación se complica. Este artículo explica en qué se emplea de verdad el tiempo de un piloto profesional en Córdoba.
El trabajo empieza en el ordenador
Antes de reservar una fecha hay que responder a cuatro preguntas. Dónde está exactamente el punto de vuelo, qué hay encima —espacio aéreo, servidumbres, zonas geográficas UAS publicadas en ENAIRE Drones—, qué hay debajo —titularidad del suelo, personas ajenas, tráfico, vías— y qué ventana horaria de luz y de viento hay disponible. En Córdoba capital eso significa comprobar la FIZ Córdoba (RMZ) del aeropuerto LEBA, espacio de clase G desde la superficie hasta 3.000 pies AMSL con servicio CÓRDOBA AFIS activo solo dentro del horario ATS, y tener presente el helipuerto del Hospital Universitario Reina Sofía, donde el tráfico sanitario tiene prioridad absoluta y sin discusión.
En la sierra hay que contar con Cerro Muriano y el polvorín de El Vacar como zona de interés para la Defensa Nacional. En el casco histórico, con una trama protegida de 246,73 hectáreas declarada Patrimonio Mundial en la que el permiso de vuelo y el permiso de rodaje son dos cosas distintas y las dos hacen falta. Esa comprobación previa es la parte del trabajo que el cliente no ve y la que evita que se caiga una jornada entera.
Qué hace un piloto durante la operación
- Monta, revisa y comprueba el aparato: hélices, baterías, calibración, enlace de vídeo y de mando, actualizaciones cerradas antes de salir.
- Define el punto de despegue y una zona alternativa de aterrizaje que siga siendo válida si cambia el viento.
- Mantiene la separación con personas ajenas a la operación y decide cuándo no se vuela. Esa decisión también forma parte del servicio.
- Se coordina con quien dirige: dirección de fotografía en un rodaje, jefe de obra en una visita técnica, técnico agrícola en una campaña.
- Documenta el vuelo: qué se voló, con qué, cuándo y con qué autorizaciones.
Piloto y operador de cámara no son la misma figura
En un plano sencillo, una persona lo hace todo. En un rodaje serio, no. El piloto lleva la trayectoria y la seguridad; el operador de cámara mueve el gimbal con una segunda emisora y compone el plano en tiempo real. Esa separación es la que permite planos que de otra forma no salen: seguimientos a un coche, entradas a fachada, aproximaciones a un patio. Cuando el proyecto lo pide, trabajamos así, y también con operadores de cámara integrados en el equipo de producción del cliente.
Los sectores con más recorrido en Córdoba
Construcción y urbanismo. Seguimiento de obra mes a mes, ortofotos para replanteo y medición de acopios. Agricultura. Olivar de la Campiña y del Alto Guadalquivir, viñedo de Montilla-Moriles, dehesa de Los Pedroches, cítricos de la vega de Palma del Río. Turismo y patrimonio. Mezquita-Catedral y puente romano, Medina Azahara, castillo de Almodóvar del Río —escenario de la séptima temporada de Juego de Tronos—, meandro de Montoro y embalse de Iznájar, el mayor de Andalucía. Inspección técnica. Cubiertas, fachadas, líneas eléctricas, naves industriales y plantas fotovoltaicas. Audiovisual. Publicidad, videoclip, corporativo y eventos.
Cada sector exige un aparato y un sensor distintos, y también un ritmo distinto. Un vuelo fotogramétrico es monótono y milimétrico; un plano de videoclip es lo contrario. Saber en qué modo hay que trabajar cada día es parte del oficio.
La experiencia que sí podemos acreditar
Llevamos más de 15 años en producción audiovisual y trabajo aéreo, y hay encargos publicados que se pueden ver: los videoclips de India Martínez («La Gitana») y Alfred García («Wonder ft. Pavvla»), el spot de Melones Fitó, la producción para el Royal Hideaway Sancti Petri del grupo Barceló y la grabación de MasterChef 9 para RTVE en el Alcázar. La productora del grupo es DalealRec, y la unidad móvil de realización se opera en colaboración con LineCam. Lo que no publicamos son cifras de horas de vuelo ni listados de clientes que no consten: si no está publicado, no lo contamos.
Antes de contratar, pregunte esto
Tres preguntas que cualquier operador serio debería responder sin rodeos: si la empresa está registrada como operador UAS en AESA, si hay seguro de responsabilidad civil en vigor para la operación concreta, y quién se encarga de comprobar y tramitar los permisos del emplazamiento. Si alguna de las tres respuestas es vaga, el riesgo acaba siendo del cliente.
Cuándo un piloto decide no volar
Es la parte del servicio que nadie quiere pagar y la que más disgustos evita. Se cancela o se aplaza un vuelo cuando el viento sostenido o las rachas superan el margen del aparato y del plano previsto; cuando hay lluvia, niebla o visibilidad insuficiente para mantener el contacto visual; cuando la temperatura, en pleno verano cordobés, compromete el rendimiento de las baterías y reduce la autonomía real; cuando aparece tráfico aéreo no previsto, y en el entorno del Hospital Reina Sofía eso incluye el helicóptero sanitario; y cuando en tierra ha cambiado algo, desde un mercadillo hasta un andamio que ayer no estaba.
Lo que hacemos en esos casos es tener preparada una alternativa: reordenar la jornada para rodar primero lo que no depende del vuelo, resolver el plano con pértiga estabilizada o cámara de tierra, o proponer una segunda fecha. Un equipo que se planta en la localización sin plan B convierte una mala mañana en una jornada perdida.
Si quiere que revisemos su caso, escríbanos a info@dronecordoba.es o llame al 622 290 586. Enviamos presupuesto en menos de 24 horas con el alcance escrito.
