Operador UAS registrado en AESA Normativa europea EASA Córdoba y provincia
Dron sobrevolando una plantación de árboles frutales a contraluz
Agricultura

Servicios de drones para agricultura en Córdoba

Volamos olivar, viña, dehesa, cítricos y cereal de toda la provincia para entregar dos cosas concretas: una ortofoto georreferenciada que se puede medir y un mapa de vigor que se puede comparar con el del vuelo anterior.

Córdoba no es una provincia agrícola cualquiera: es una provincia de olivar. Las cuatro denominaciones de origen protegidas —Baena, Priego de Córdoba, Lucena y Montoro-Adamuz— ordenan el paisaje del sur y del norte del Guadalquivir, y en municipios como Cabra el olivar ocupa alrededor del 85 % de la superficie cultivada, mientras que en Montoro supera el 80 %. A eso se suma el viñedo de la D.O. Montilla-Moriles, la dehesa de encinas de Los Pedroches, el regadío de la vega y el cereal de la Campiña. Cada uno pide un vuelo distinto.

Un vuelo con dron no diagnostica: documenta. Lo que entregamos es información métrica y visual sobre la que decide el agricultor, el técnico de la cooperativa, la almazara o el ingeniero agrónomo. Eso significa una ortofoto de la finca con coordenadas, un mapa de índices de vegetación calculado siempre igual para que dos campañas sean comparables, mediciones de superficie, conteo de árboles y un informe con las zonas que conviene ir a mirar a pie. Ni más ni menos.

Trabajamos con un DJI Mavic 3 Multispectral con RTK, que combina cámara RGB y sensores multiespectrales con un sensor de luz solar. Ese sensor es la razón por la que los mapas de vigor de dos vuelos distintos se pueden poner uno al lado del otro: corrige la diferencia de iluminación entre una mañana limpia de marzo y una tarde de julio con calima. El RTK aporta la otra mitad del asunto, que es volver exactamente al mismo sitio la campaña siguiente y comparar sin trampa.

No prometemos aumentos de producción ni ahorros: eso depende del cultivo, del año, del agua y de decisiones que no tomamos nosotros. Un mapa no riega ni abona. Lo que sí cambia con un vuelo bien planteado es el tiempo que se tarda en localizar un rodal que no responde en una finca de cientos de hectáreas, la posibilidad de comparar lo que pasó la campaña anterior con lo que pasa ahora, y la calidad de la documentación cuando hay que justificar algo ante un seguro, una cooperativa o una Administración.

QUÉ INCLUYE UN VUELO
  • Comprobación previa de las zonas geográficas UAS que afectan a la finca
  • Ortofoto georreferenciada de la explotación completa
  • Mapa de índices de vegetación calibrado con sensor de luz solar
  • Conteo de árboles, marras y medición de superficie sobre la ortofoto
  • Marcado de rodales anómalos con coordenadas para revisión en campo
  • Entrega en formatos abiertos: GeoTIFF, JPG y PDF

Qué se puede ver de verdad desde el aire

Conviene separar lo que un vuelo resuelve de lo que no resuelve. Con cámara RGB de resolución alta y sensores multiespectrales se detecta con fiabilidad:

  • Diferencias de vigor entre rodales de una misma parcela, expresadas como índices comparables entre vuelos de la misma finca.
  • Zonas donde el riego no está llegando: sectores que no responden, finales de línea de goteo, cabeceras con comportamiento distinto y encharcamientos visibles.
  • Marras, fallos de plantación y árboles secos, contados uno a uno sobre la ortofoto en olivar, cítricos o frutal.
  • Superficie real de parcela, de balsa, de camino y de cubierta vegetal, medida sobre ortofoto georreferenciada.
  • Cambios entre fechas, que es donde el dron rinde más: la comparación de dos vuelos dice mucho más que cualquier vuelo aislado.

Lo que no hace un vuelo es identificar la plaga, decidir la dosis ni sustituir el muestreo. Un rodal apagado puede ser verticilosis, un problema de suelo, una avería de riego o simplemente una sombra. El dron acota dónde mirar; el diagnóstico lo pone el técnico sobre el terreno. Si lo que buscas es específicamente trabajo sobre olivar, lo desarrollamos en drones para olivar en Córdoba.

El calendario manda: cuándo tiene sentido volar

El valor de esta herramienta está en la repetición y en el momento. En Córdoba los hitos que ordenan los vuelos suelen ser estos:

  • Vuelo de inventario, al principio de todo: ortofoto base, superficie medida, conteo de árboles y estado de partida de caminos, balsas y cerramientos.
  • Vuelos de seguimiento en los momentos críticos —brotación y floración en olivar y viña, cuaje y engorde en cítricos—, siempre con el mismo plan de vuelo y la misma altura.
  • Vuelo previo a la recolección, para sectorizar la parcela antes de la vendimia en Montilla-Moriles o de la campaña de aceituna.
  • Vuelo de incidencia, cuando ha pasado algo: pedrisco, riada del Guadalquivir o del Genil, viento fuerte, helada o incendio en el linde.

Cuando lo que hace falta es precisión métrica —lindes, pendientes, cubicaciones de balsa, movimiento de tierras para una plantación nueva— el trabajo se solapa con la ortofoto y fotogrametría y con la topografía con drones, que se apoya en puntos de control en tierra.

Dónde volamos y qué se comprueba antes

Cubrimos toda la provincia: la Campiña, el Alto Guadalquivir, el Valle Medio, la Subbética, el Guadiato y Los Pedroches. Ahora bien, una finca no es un espacio aéreo libre por el hecho de ser rústica. Antes de cada vuelo comprobamos en ENAIRE Drones y en los ficheros de zonas geográficas UAS del AIP qué aplica al emplazamiento concreto.

Hay dos casos que en esta provincia salen mucho: las fincas dentro de Parques Naturales —Sierras Subbéticas, Hornachuelos, Cardeña y Montoro—, donde además de lo aeronáutico hay que contar con la autorización de la administración ambiental; y el entorno del aeropuerto de Córdoba, con su FIZ asociada. Lo explicamos entero en dónde se puede volar un dron en Córdoba. Si un vuelo no es viable, se dice antes de facturar nada.

Un vuelo con dron es una herramienta de observación y de medida. No sustituye al muestreo en campo, ni al asesoramiento del ingeniero agrónomo o del asesor fitosanitario, ni al peritaje oficial de una entidad aseguradora. Contenido revisado en agosto de 2026. La normativa cambia con frecuencia: antes de cada trabajo volvemos a comprobar la fuente oficial, que es la que manda.

Qué recibes al terminar

Todo se entrega georreferenciado y en formatos que se abren en QGIS, en un visor web o directamente en el ordenador de la oficina.

  • Ortofoto georreferenciada de la finca en GeoTIFF y JPG
  • Mapa de índices de vegetación por rodales o por sectores de riego
  • Comparativa entre fechas cuando existen vuelos anteriores del mismo plan
  • Conteo de árboles y marras y medición de superficies sobre la ortofoto
  • Informe en PDF con las zonas marcadas y sus coordenadas
  • Fotografía y vídeo de apoyo del estado general de la explotación
En Córdoba

Trabajos habituales en la provincia

Situaciones concretas que se resuelven con un vuelo bien planteado.

Olivar de la Campiña y de sierra

Conteo de olivos y marras, superficie real por parcela y localización de rodales de menor vigor para que el técnico los revise a pie.

Viña de Montilla-Moriles

Sectorización de la parcela por vigor antes de la vendimia y control de marras en las plantaciones jóvenes de albariza.

Regadío de la vega del Guadalquivir

Mapa por sectores de riego para acotar dónde el agua no está llegando bien antes de mover una sola llave.

Documentación tras una incidencia

Vuelo inmediato tras pedrisco o riada para dejar constancia del estado de la finca con fecha y coordenadas.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes sobre drones para agricultura

¿Un mapa de vigor me dice qué plaga tengo?

No. Un índice de vegetación mide vigor, no causa. Un rodal apagado puede ser verticilosis, repilo, un problema de suelo, una avería de riego o una sombra. El mapa te dice dónde ir; el diagnóstico lo hace el técnico en campo con muestreo.

¿Se pueden comparar los mapas de dos vuelos distintos?

Sí, si se vuela igual. Usamos un equipo con sensor de luz solar, que corrige la diferencia de iluminación entre días, y posicionamiento RTK, que permite repetir el mismo plan. Si el segundo vuelo se hace con otra altura, otro solape u otro equipo, la comparación pierde valor.

¿Podéis contar los olivos de mi finca?

Sí. Sobre la ortofoto se cuentan pies, marras y árboles secos, y se entrega el resultado con su posición. En olivar tradicional de marco amplio el conteo es directo; en seto o superintensivo se trabaja por metros lineales y superficie ocupada.

¿Hacéis también la aplicación del tratamiento?

La aplicación aérea de fitosanitarios es una operación regulada aparte, que exige producto autorizado para aplicación aérea y las autorizaciones administrativas correspondientes. Está explicada sin adornos en fumigación con drones en Córdoba.

¿Hace falta que esté yo en la finca durante el vuelo?

No es imprescindible, pero ayuda mucho que haya alguien que conozca la explotación: sirve para marcar lindes reales, señalar los sectores que dan problemas y ahorrar una segunda visita. Lo que sí necesitamos es la autorización del titular para operar sobre la finca.

Cuéntanos qué finca hay que volar

Con la referencia catastral o una ubicación aproximada comprobamos el espacio aéreo y planteamos el vuelo.